
Intenté frenarlo pero no quiso oírme. Corrió tras él atravesando la cortina de palos viejos,
sosteniendo entre las manos la botella que guardaba para darle en navidad.
Pero él ni siquiera volteó a mirarlo, ni siquiera volteó a despedirnos con la mirada. Entonces se detuvo, rendido, con los pies desbaratados, turbado, confuso y afirmando sus pequeñitos hombros lo atraje hacia mí y lo apreté contra mi seno, al tiempo que apretaba el suyo al cristal verde, con los ojos brillantes, viendo como la silueta de su padre se desintegraba al cruzar la esquina.
Se oía nuestra respiración mutilada en un abrazo incendiado en sollozos, pero yo discreta camuflaba mis quebrantos en un "te amo" con voz seca, a punto de romperme la garganta cuando puso la ternura de sus labios sobre mis mejillas, me cogió la mano y caminamos en silencio bajo un cielo violáceo y un sol que se hacía cada paso más encubierto entre las calles desiertas y la brisa sureña que nos conducía de regreso a casa. A esa casa que al entrar en ella se volvió gigante y fría.
Demasiado grave y pesada sobre mi espalda.
Ignoré el escalofrío y lo acompañé hasta su habitación. Le besé la frente. Hasta mañana pequeño. Lo besé de nuevo.
Y antes de cerrar la puerta y quitarse los zapatos, posó un momento su fragilidad latente en el espejo, clavándolo de dudas cándidas e incertidumbres infantiles.
Yo encogí el vientre y mordiéndome los labios le atendí el primer susurro sin palabras..
"No te vayas.
..No te vayas ..."
sosteniendo entre las manos la botella que guardaba para darle en navidad.
Pero él ni siquiera volteó a mirarlo, ni siquiera volteó a despedirnos con la mirada. Entonces se detuvo, rendido, con los pies desbaratados, turbado, confuso y afirmando sus pequeñitos hombros lo atraje hacia mí y lo apreté contra mi seno, al tiempo que apretaba el suyo al cristal verde, con los ojos brillantes, viendo como la silueta de su padre se desintegraba al cruzar la esquina.
Se oía nuestra respiración mutilada en un abrazo incendiado en sollozos, pero yo discreta camuflaba mis quebrantos en un "te amo" con voz seca, a punto de romperme la garganta cuando puso la ternura de sus labios sobre mis mejillas, me cogió la mano y caminamos en silencio bajo un cielo violáceo y un sol que se hacía cada paso más encubierto entre las calles desiertas y la brisa sureña que nos conducía de regreso a casa. A esa casa que al entrar en ella se volvió gigante y fría.
Demasiado grave y pesada sobre mi espalda.
Ignoré el escalofrío y lo acompañé hasta su habitación. Le besé la frente. Hasta mañana pequeño. Lo besé de nuevo.
Y antes de cerrar la puerta y quitarse los zapatos, posó un momento su fragilidad latente en el espejo, clavándolo de dudas cándidas e incertidumbres infantiles.
Yo encogí el vientre y mordiéndome los labios le atendí el primer susurro sin palabras..
"No te vayas.
..No te vayas ..."
10 de diciembre de 2008 a las 1:13
"Demasiado grave y pesada sobre mi espalda."
ojala tu espalda siempre pueda soportar los pesos que te hecha al hombro la vida y si te cansas siempre es bueno tener en quien buscar fuerzas y tu sabes que tienes a aquellas personas
un abrazo :)
16 de diciembre de 2008 a las 16:46
al fin voy a poder verte no cachaba que onda
18 de diciembre de 2008 a las 18:55
tantos recuerdos juntas me bajo la nostalgia al leer todo eso te quiero demasiado amiga lo unico que quiero es verte
23 de diciembre de 2008 a las 2:02
ultimamente, me cuesta vomitar :/
23 de diciembre de 2008 a las 10:06
Me recordo una converzacion:
"Entonces crees que tu fe hará que *** regrese, Parece que la inminencia de tu mente te hace alucinar
mezclas la realidad con la fantasía..
he vivido lo suficiente como para decirte que a las personas que creen ineludiblemente le espera la traición y la decepcion... ese es el mundo"
28 de diciembre de 2008 a las 18:11
"Y así será la vida, la bonita idea de vivirla"
dice por ahí un maestro de maestros
.. y yo le creo
Sí, yo soy un hombre de esperanzas pero a partir de mucha desesperanza; y la esperanza y desesperanza se me cae y levanta varias veces al día. No creo en la gente de esperanzas invulnerables. Si uno está vivo nace y muere varias veces al día. Y en todo caso creo que vale la pena estar vivo y que el mundo puede cambiar.